El nuevo Port Olímpic ya es una realidad. Desde este domingo, los barceloneses y barcelonesas pueden disfrutar de más de 20.000 m2 de espacio público recuperado para la ciudad. Para celebrar esta nueva etapa, el Port Olímpic acoge, durante todo el día, una gran fiesta ciudadana de inauguración que llena el Moll de Mestral de música, espectáculos, talleres y juegos infantiles.
El nuevo Port Olímpic pone a los barceloneses y las barcelonesas en el centro. Por eso uno de los pilares de la transformación ha sido la creación de nuevos espacios diseñados para el disfrute ciudadano. Plazas, miradores y paseos con zonas de estancia y verde que, unidos a los tres nuevos accesos, redibujan el perfil de un puerto más permeable y abierto al barrio de la Vila Olímpica y a las playas.
Hoy, precisamente, se pone en marcha el nuevo acceso que comunicará el Balcó Gastronòmic con la playa de la Nova Icària, y la ciudadanía también podrá descubrir, por primera vez, el paseo-mirador del Dic de Recer, que será plenamente accesible a finales de agosto una vez comiencen la actividad los restaurantes.
El Moll de Mestral, donde hace años se ubicaban terrazas y locales de ocio nocturno, ahora es una gran plaza de más de 8.000 m2. La nueva jardinería y una gran pérgola de madera lo convierten en un nuevo paseo confortable al lado del mar y en un gran espacio diáfano que centralizará la programación ciudadana y cultural con la que el Port Olímpic quiere ser de ahora en adelante un espacio vivo y dinámico.
La fiesta de hoy es, de hecho, la antesala de la programación diseñada para acompañar las regatas de jóvenes y mujeres durante la Copa América y de los actos que tendrán lugar en el puerto durante las fiestas de La Mercè. Nuevas propuestas con las que el Port Olímpic quiere seguir ofreciendo oportunidades para que la ciudadanía vuelva a visitarlo en los próximos meses.
Para el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, “el gran objetivo de la transformación del Port Olímpic es que los barceloneses y las barcelonesas vuelvan a sentirlo suyo; este es un nuevo puerto que enlaza con los valores de una Barcelona que quiere volver a mirar al mar para disfrutarlo, respetarlo y crecer con él”.
Por su parte, la primera teniente de alcaldía y presidenta de BSM, Laia Bonet, destaca que la transformación del Port Olímpic que hoy se inaugura no es solo física, sino también de usos. “El Port Olímpic es hoy un espacio de ciudad renovado y accesible, que apuesta firmemente por la sostenibilidad; impulsor de una náutica sostenible y al alcance de todos, un nuevo motor de desarrollo y promoción del sector de la economía azul y un centro gastronómico con propuestas de calidad y para todos los públicos”.
Promoción y dinamización de la economía azul
La reapertura del Port Olímpic coincide también con la puesta a punto de algunos de los proyectos estratégicos que definen esta nueva etapa, como son el centro de empresas de economía azul y el Balcó Gastronòmic.
Además de ser impulsor de una náutica sostenible y accesible para todos, el Port Olímpic se propone ser el epicentro de desarrollo de un sector emergente, como es el de la economía azul, atrayendo empresas orientadas a los servicios y actividades náuticas, la innovación, la tecnología o la economía circular aplicada al mar.
El centro de empresas de economía azul cuenta con hasta 50 espacios distribuidos entre el Moll de Mestral y el Dic de Recer. El ecosistema arranca con una veintena de empresas instaladas. Algunas compañías ya han iniciado su actividad, mientras que otras están finalizando la adecuación de sus instalaciones para abrir en las próximas semanas.
Una náutica más cercana a los barceloneses y las barcelonesas
En paralelo a la transformación del Port Olímpic también se ha promovido la reforma integral del Centre Municipal de Vela, que finalizará este mes de julio. Sus instalaciones se han renovado bajo criterios de eficiencia y sostenibilidad con el objetivo de ampliar los servicios y actividades que ofrece. El objetivo de esta nueva etapa es claro: seguir abriendo los deportes náuticos a nuevos perfiles de público, especialmente los jóvenes.
Estos años, el Port Olímpic también ha actualizado sus infraestructuras marítimas. El caso más relevante es el del Dic de Recer, reforzado y consolidado para proteger las instalaciones frente al oleaje provocado por los temporales marinos.
En esta nueva etapa, el Port Olímpic también quiere centrarse en la celebración de regatas y encuentros de divulgación marina, un ámbito de trabajo en el cual desea contar con la participación de la comunidad náutica presente en las instalaciones.
Además, se quiere ser motor de la innovación y la náutica sostenible. Por ello, a lo largo del verano se completará la instalación de dos cargadores ultrarrápidos para embarcaciones eléctricas.
El Balcó Gastronòmic: Una experiencia para todos los sentidos
La jornada de hoy también ha servido para que los barceloneses y las barcelonesas tengan un primer contacto con la gran novedad del Port Olímpic, el Balcó Gastronòmic. El Moll de Gregal es ahora un entorno arquitectónico innovador que tiene como eje central un agradable paseo que conecta el Passeig Marítim con el mar. Diferentes plazas y miradores, equipados con escaleras y ascensores, incrementan el diálogo entre el interior del puerto y el litoral y facilitan la circulación de los visitantes.
El Balcó Gastronòmic comenzará a funcionar a partir de finales de agosto, con la apertura progresiva de los nueve restaurantes y las tres tiendas gastronómicas que formarán parte de esta primera fase de actividad. La ciudadanía descubrirá un nuevo modelo de restauración que apuesta por la calidad, la diversidad y la complementariedad de propuestas con el objetivo de llegar a un público amplio y diverso. Los nuevos restaurantes también ponen el acento en el diseño, con propuestas de interiorismo innovadoras y pensadas para convivir con el entorno y acentuar la relación del puerto con el mar.
Los restaurantes que forman parte del Balcó Gastronòmic son los siguientes:
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Sagardi (Cocinas del mundo - innovación)
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El Tribut (Cocinas del mundo)
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El del Mar - Hermanos Torres (Cocinas del mundo)
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El Cangrejo Loco (Gastronomía azul)
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Superlocal (Cocina flexitariana)
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Vraba (Cocina catalana - fusión)
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Familia Nuri (Cocina del mar)
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Platets (Aperitivos)
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Casa Carmen (Cantina)
Las tres tiendas gastronómicas que complementarán la oferta son:
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Faborit (Comida saludable)
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Esferic (Heladería)
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Les Muns (Empanadas)
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Un Port Olímpic referente en sostenibilidad
En su proceso de transformación, el Port Olímpic ha puesto la sostenibilidad en el centro de todas sus actuaciones, con el objetivo de crear un espacio avanzado, que se anticipa a los efectos del cambio climático y que, al mismo tiempo, promueve la generación de energía verde, el ahorro de agua, la reducción de residuos y la renaturalización del litoral más cercano.
Entre los proyectos sostenibles llevados a cabo destaca la instalación de las cuatro pérgolas fotovoltaicas del Balcó Gastronòmic, que generarán la energía necesaria para garantizar el autoconsumo del puerto y el suministro de otros equipamientos cercanos gestionados por BSM. Con este proyecto, el Port Olímpic será impulsor de una de las primeras iniciativas de consumo compartido y de kilómetro cero de Barcelona.
Para reafirmar su compromiso con el impulso de la náutica sostenible, el Port Olímpic dispondrá de dos cargadores ultrarrápidos para embarcaciones eléctricas, que funcionarán con energía proveniente de las pérgolas fotovoltaicas. Con esta iniciativa, se convierte en la primera instalación portuaria del estado con servicio de carga ultrarrápida con energía verde producida y almacenada en el mismo puerto.
El Port Olímpic ha mostrado su compromiso con la gestión sostenible y el cuidado de los ecosistemas marinos con muchos otros proyectos e iniciativas. Por ejemplo, se emplea agua de mar para refrigerar el sistema de climatización de los locales de economía azul del Moll de Mestral. Esto contribuye a eliminar el efecto isla de calor que producen las instalaciones de refrigeración convencional.
También se ha promovido la configuración de un arrecife de bioregeneración que fomenta la biodiversidad del fondo marino más cercano y mejora la calidad del agua. Esto se ha logrado gracias a la naturalización parcial de los bloques de hormigón que protegen el Dic de Recer y también a la inmersión de biótopos submarinos, unas estructuras especialmente diseñadas para favorecer la presencia de flora y fauna marina.
A lo largo del proceso de transformación también se han aplicado medidas para conseguir el máximo ahorro energético, la circularidad en el consumo de materiales y la mejora del aislamiento en las nuevas construcciones, entre otras iniciativas.